
Staff | Revista TMX | Estado de México
Tecámac, Estado de México.— Más que hacer sonar una alerta y salir de los edificios, el Segundo Simulacro Nacional 2026 puso a prueba qué tan rápido pueden reaccionar las personas ante una emergencia. En Tecámac, el ejercicio movilizó a 844 personas en 10 inmuebles públicos, con un tiempo promedio de evacuación de un minuto con 32 segundos.
La jornada se realizó el sábado 19 de septiembre bajo la hipótesis de un sismo de magnitud 7.7 con epicentro en Tehuacán, Puebla, uno de los escenarios contemplados para el ejercicio nacional. La finalidad fue revisar los protocolos de actuación y detectar aspectos que pueden mejorarse antes de enfrentar una emergencia real. (Gobierno de México)
En Tecámac, la evacuación fue supervisada por la Coordinación Municipal de Protección Civil y Gestión de Riesgos en instalaciones como el Palacio Municipal, el Edificio Anexo, la Guardia Civil, las unidades administrativas de Los Reyes Acozac y Los Héroes, así como sedes del DIF, IMDEPORTE, Servicios Públicos y ODAPAS.
El dato de 1:32 minutos no representa solamente un tiempo de desalojo. También permite identificar cómo funcionan las rutas de evacuación, la organización de las brigadas y la coordinación entre quienes tienen la responsabilidad de responder ante una eventualidad.
Durante el ejercicio, las autoridades municipales hicieron énfasis en que la preparación no debe quedarse en oficinas, escuelas o edificios públicos. La recomendación también está dirigida a las familias, que pueden aprovechar este tipo de ejercicios para establecer rutas de salida, definir puntos de reunión y preparar una mochila de emergencia.
El simulacro nacional contempló cinco hipótesis sísmicas en distintas regiones del país y se realizó en las 32 entidades federativas. El escenario de magnitud 7.7 con epicentro en Tehuacán correspondió a la zona centro, donde se incluyó al Estado de México.
Para Tecámac, el ejercicio dejó así una cifra concreta: 844 personas evacuadas y 10 inmuebles puestos a prueba. La evaluación de estos procedimientos permitirá ajustar protocolos y fortalecer la capacidad de reacción ante una emergencia que, a diferencia de un simulacro, no dará aviso previo ni permitirá repetir el ejercicio.
CFS
