
Staff | Revista TMX | Estado de México
Nicolás Romero, Estado de México.— La apertura de la Universidad Nacional Rosario Castellanos ha sido celebrada como un gran triunfo para la educación de los jóvenes en Nicolás Romero. Sin embargo, detrás de los discursos oficiales de corte festivo y las placas inaugurales, ha comenzado a surgir una pregunta incómoda pero inevitable para la clase política: ¿cuánto hay de obra totalmente nueva y cuánto de aprovechar infraestructura que ya existía?
Para responder a esto no hace falta especular; los documentos oficiales, gacetas y actas de Cabildo cuentan una historia muy distinta y fascinante sobre ese terreno.
Del papel a la realidad: un terreno con antecedentes de 2002
Todo comenzó hace más de dos décadas. De acuerdo con la Gaceta del Gobierno del Estado de México del 18 de abril de 2002, el predio ubicado en el conjunto urbano La Guadalupana del Lago nació bajo reglas muy claras: la empresa inmobiliaria responsable tenía la obligación legal de ceder y equipar superficies para escuelas y servicios públicos de la comunidad.
Años más tarde, los trámites dieron un giro institucional importante que hoy cambia la narrativa oficial.
El capítulo 2024: el día que el Cabildo cambió el destino del predio
Si la versión oficial sugiere que el espacio nació mágicamente para la universidad actual, los archivos del municipio dicen otra cosa.
La Gaceta Municipal del 16 de julio de 2024 desmantela parte del misterio mediante el Acta de Cabildo 01/54/EX/2024. En ella consta que el Ayuntamiento —en ese entonces encabezado por Armando Navarrete López— aprobó por unanimidad cambiar el uso de un predio de más de 5,000 metros cuadrados en la Manzana 5 de La Guadalupana del Lago.
Originalmente, ese terreno estaba planeado para una escuela primaria. Como el proyecto nunca despegó con ese fin, el Cabildo decidió mover las fichas y destinarlo para albergar una sede regional de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN).
Es decir: el terreno ya tenía vocación escolar y gestiones hechas antes de que llegara el proyecto actual.
La pista del dinero: 14.8 millones de pesos del Ramo 28 en 2025

Pero la historia de los recursos públicos no se queda ahí. El Programa Municipal de Obra Pública de 2025 anota una jugosa cifra: 14 millones 839 mil 249 pesos destinados a la «Construcción de aulas en el plantel educativo de Nueva Creación», ubicado precisamente en la misma zona de La Guadalupana del Lago.
¿El detalle clave? Ese dinero no salió de los bolsillos propios del municipio por recaudación local, sino del Ramo 28, es decir, participaciones que bajan directamente de la federación a las arcas municipales.
Lo que muestran los ojos y los satélites

Si uno camina por el lugar o revisa imágenes satelitales y fotografías recientes del complejo, el panorama se aclara: ahí conviven edificios escolares de un solo nivel que ya tenían años de antigüedad (con sus canchas, bardas y patios cívicos) junto a zonas de escombros, tierra removida y trabajos de ampliación recientes.
Esto explica la gran duda técnica: ¿Se demolió todo para hacer un campus desde los cimientos, o simplemente se remodelaron, pintaron y agregaron un par de aulas a estructuras que ya estaban listas desde administraciones pasadas?
Transparencia como principio de ética pública
Celebrar la llegada de una universidad es una excelente noticia para los jóvenes de Nicolás Romero; sin embargo, omitir la historia documental del inmueble y adjudicarse méritos ajenos abre flancos de desconfianza.
Para que no queden dudas sobre el manejo de los recursos y la autoría de las obras, la ciudadanía y diversos sectores exigen al Ayuntamiento hacer públicos los contratos, proyectos ejecutivos, bitácoras y actas de entrega-recepción. Porque en el ejercicio público, como en el periodismo, la congruencia no se pregona con discursos; se demuestra con documentos.
DKF
