
Staff | Revista TMX | Ciudad de México
Ciudad de México.— La historia de Daniel Zárate, conocido de cariño como “Don Daniel” y dedicado al comercio informal mediante la venta de gorditas de nata, en calles del Centro Histórico de la Ciudad de México, dio un giro radical en días recientes. Lo que inició como un pasaje de incertidumbre económica se transformó en una movilización ciudadana gracias a la difusión masiva de su caso en plataformas digitales, donde miles de usuarios sumaron esfuerzos para brindarle un respaldo directo.
El origen de esta ola solidaria se remonta a un video grabado y difundido por la creadora de contenido Alis de la Cruz, quien localizó a “Don Daniel” visiblemente afectado y entre lágrimas a un costado de su puesto de trabajo. Trascendió que el comerciante había sido retirado del espacio donde habitualmente comercializaba sus productos, una medida que impactó de forma inmediata su único sustento diario y detonó la empatía de la comunidad virtual.
Tras la viralización de las imágenes, la propia cibernauta asumió la tarea de dar seguimiento al caso y verificar los canales de ayuda. Luego de corroborar la autenticidad de los datos bancarios del afectado, De la Cruz organizó un reencuentro con el vendedor para transparentar la entrega de los primeros recursos recaudados mediante las aportaciones voluntarias de los usuarios.
Durante una transmisión en vivo, la joven hizo entrega inicial de mil 200 pesos en efectivo , precisando que dicho monto correspondía al primer bloque de donaciones enviadas por personas conmocionadas por su situación. La entrega del recurso representó un alivio económico inmediato para el comerciante, quien expresó su agradecimiento ante el gesto de los ciudadanos.
Más allá del apoyo financiero, la respuesta del público se trasladó a las calles. En recientes actualizaciones compartidas en redes sociales, se observa un incremento constante de clientes que acuden directamente a su punto de venta para consumir sus productos, permitiendo que “Don Daniel” reanude su actividad laboral con notable tranquilidad, una sonrisa y la garantía de ingresos sustentables.
CFS
