
Staff | Revista TMX | Estado de México
Nicolás Romero, Estado de México .— Ante la cercanía de la definición política acerca de quién podría abanderar la coordinación de defensa de la transformación en Nicolás Romero, dos grupos antagónicos optaron por realizar el pasado sábado un ejercicio de simulación en la asamblea de Morena.
Para los militantes y simpatizantes asistentes a Progreso Industrial, las figuras de la autodenominada cuarta transformación, en lugar de abonar a la unidad, dejaron en claro una ruptura más profunda que la ideológica; de fondo hay un distanciamiento histórico entre las hermanas Carrasco y la alcaldesa Yoselin Mendoza.
La verdad, como siempre, es indeleble y se manifiesta al primer síntoma. Ante la falta de una cultura política que privilegie el respeto y el compromiso con sus propios compañeros de partido, se pone en riesgo la capacidad de conciliar rumbo al 2027.
En la postal, la firmeza de la realidad se hace manifiesta: la secretaria de Cultura, Nelly Carrasco, junto a su hermana, la diputada federal Melva Carrasco, posan en un abrazo sólido, en contraste con la mirada atónita y las manos entrelazadas de la presidenta municipal, Yoselin Mendoza, quien traicionó al grupo de donde salió su candidatura. Hoy la rueda de la fortuna viene de regreso y ella, sin duda, es víctima de sus propios pecados.
Al final, es temporada de claroscuros, donde las rivalidades se judicializan y se hacen mediáticos los pecados con tal de golpear al contrario, usos y costumbres de la política.
DKF
